Venezuela y Colombia reabren este lunes su frontera al cruce de vehículos de carga

Venezuela y Colombia reabren este lunes su frontera al cruce de vehículos de carga luego de siete años de cierre parcial y tres de cierre total por diferencias políticas, en una ceremonia a la que asistirá el presidente colombiano, Gustavo Petro.Es un primer paso para intentar recuperar un intercambio comercial que llegó a ser de 7,200 millones de dólares anuales.

Altos funcionarios gubernamentales habían insinuado la posibilidad de que el acto oficial en el puente Simón Bolívar -principal paso fronterizo- sirviese como escenario para una primera reunión entre Petro y el presidente venezolano Nicolás Maduro, que de momento no confirmó su asistencia.La Casa de Nariño confirmó recién la mañana del lunes la presencia del primer mandatario de izquierda en Colombia en la actividad.

«Estamos retomando relaciones y dando pasos firmes para avanzar en la apertura total y absoluta de la frontera entre pueblos hermanos», escribió Maduro en Twitter. «¡Es un día histórico y transcendental!».El cruce peatonal por el Simón Bolívar fue cerrado momentáneamente para las actividades oficiales.

El domingo, cientos de personas atravesaban con normalidad los dos puentes habilitados para el paso peatonal entre el venezolano estado de Táchira y el colombiano departamento de Norte de Santander, con bolsas y carretillas cargadas de alimentos y diversas compras, mientras la seguridad era reforzada.

«El cierre hizo mucho daño (…) Vamos a ver si de ahora en adelante se puede oír otro cantar», comentó a la AFP Jairo Sayago, un comerciante de 55 años, en San Antonio, donde está el puente Simón Bolívar, que colinda con la ciudad colombiana de Cúcuta.

A las 10:15 del lunes (hora local), camiones volverán a pasar por allí con carbón, café y aluminio hacia Colombia y alimentos procesados y artículos de higiene hacia Venezuela, entre otros productos, de acuerdo a reportes adelantados por las autoridades.Vehículos de carga cruzarán a la vez por el puente Francisco de Paula Santander, que comunica a la vecina Ureña con Cúcuta.

Negocios clausurados son testimonio del daño de los años de cierre en poblaciones fronterizas como San Antonio, donde domina como moneda el peso colombiano ante la depreciación del bolívar venezolano en medio de una desbocada inflación. 

Gasolina colombiana de contrabando es vendida a un costado de las carreteras, aunque la escasez de combustible en estas áreas, crónica por más de una década, retrocedió.

Es normal, además, ver a «caminantes»: migrantes que emprenden a pie largas travesías, muchos de los cuales tienen como meta Estados Unidos, con Colombia como primera escala. Más de seis millones de venezolanos viven hoy en el extranjero, de acuerdo con la ONU.

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